8/27/2011

QUIEN FUE BARTOLINA SISA


Bartolina fue una líder aymara que luchó contra la dominación y los atropellos de los españoles en contra de su pueblo. Fue asesinada el 5 de septiembre de 1782 en la Paz, con sólo 26 años de edad, luego de un año de prisión, malos tratos y torturas. El día Internacional de la Mujer Indígena conmemora su muerte.
Bartolina no la fue la única, miles de anónimas mujeres andinas lucharon contra el dominio español. Gregoria Apaza, hermana menor de tupak Katari, Kurusa Llave, viuda de Tomás Katari, Micaela Bastidas, esposa de tupak Amaru, también son famosas por su valentía.
Bartolina era parte de las llamadas Mama T'allas, mujeres con autoridad, querreras y trabajadoras ubicadas al mismo nivel del los hombres, según la filosofía Aymara en donde los opuestos (hombre-mujer) son complementarios y prima el principio del Tinku,o sea de la solidaridad del Ayllu.
Bartolina Sisa pudo ver desde muy joven los atropellos que se cometían con las poblaciones indígenas. Esto porque recorría junto a sus padres, José Sisa y Josefa Vargas, diferentes comunidades, ayllus y pueblos por el comercio de la hoja de coca. Ella se dedicaba a tejer, arte ancestral que había aprendido de su madre, por lo que vendía sus trabajos en los distintos lugares a los que llegaban.
Bartolina provenía de la línea de las Mama T’allas, mujeres autoridades a la par de los hombres que tenían incluso divinidades femeninas propias. Mujeres inteligentes, laboriosas, guerreras que eran contempladas con respeto dentro de la filosofía Aymara de los opuestos complementarios. Lo femenino y masculino como complementariedad necesaria para el equilibrio. La solidaridad como principio extendido a las relaciones ser humano y naturaleza, hombre y mujer, cosmos y tierra. La solidaridad del Ayllu.”
Bartolina Sisa, siempre abanderada de la sagrada Wiphala, es considerada un fenómeno no solo por sus dotes de belleza natural, que la configuran como una mujer muy atractiva, morena, de facciones uniformes y seductoras, hermosos ojos negros, jóven e inteligente, sino también por sus características y talento innato que hacen a un comandante político-militar, por su visión, sentido de responsabilidad, disciplina, fortaleza, capacidad de tomar las decisiones más apropiadas en el momento oportuno y por la confianza y seguridad que inspiraba en sus huestes.

Vida de Bartolina Sisa
Se señala su nacimiento en la comunidad de Sullkawi, el 24 de Agosto de 1753.
Su madre, Josefa Vargas le enseñó textilería tradicional. Bartolina viajó mucho con sus padres, que eran comerciantes, por las comunidades andinas. Allí conoció los malos tratos que tenían los españoles especialmente con mujeres y niños, lo que contrastaba con la filosofía andina de reciprocidad y complementariedad de hombres y mujeres.

Desde joven se dedico al comercio de la hoja de coca y de tejidos nativos, así viajo por muchos lugares y pueblos que se encontraban en la servidumbre del poder colonial española. Así, Bartolina Sisa fue tomando verdadera conciencia y asumiendo una profunda convicción por librar a su pueblo de las cadenas de la opresión y luchar por la emancipación definitiva de las comunidades originarias. Junto a su esposo Julián Apaza (Tupac Katari), con quien compartió criterios, tácticas y estrategias de la lucha libertaria.


Se casó con Tupak Katari, un joven aymara que al igual que tupak Amaru, quechua, lideraron la lucha contra la dominación española.
El objetivo de los ejércitos aymara y quechua era librarse del dominio español y restaurar las naciones originarias (aymara y quechua).
Bartolina conoce a tupak Amaru y su esposa, Micaela Bastidas (quechua-afro) en Tungasuca.
Bartolina Sisa y Micaela Bastidas, famosas por su valentía lucharon por la liberación de los pueblos aymara, quechua y descendientes de los esclavos negros.
Bartolina Sissa ingresó al ejército Aymara de Liberación, liderado por tupak Katari, a los 25 años. Este ejército inicia su lucha en febrero de 1781, luego de una gran labor de coordinación y organización con el grupo de quechuas liderados por tupak Amaru.
Tupak Katari lidera a los y las guerreras andinas reivindicando la Sociedad Comunitaria de Ayllus frente al sistema esclavista de las haciendas, obrajes y minas españolas. Katari plantea el restablecimiento de la Nación Andina Comunaria frente al sistema occidental de opresión, genocidio, ecocidio y etnocidio.

Muralla humana rodea la ciudad de La Paz
En
marzo, 40.000 Aymaras y Quechuas se reúnen para iniciar el cerco a Chuquiago (La Paz). Se trata de un cerco humano, que deja asombrados a los habitantes españoles de la ciudad.
El 21 de mayo, Bartolina Sisa asume la dirección del ejército de katari, luego del alejamiento de este lider. Su misión es custodiar el cerco a Chuquiago. Los españoles envían 300 hombres a capturar a Bartolina.
Ella dirige el ataque, en el que las mujeres lucharon codo a codo al lado de los hombres, y logra reprimir las fuerzas españolas que pretendían su captura y derrota.
El increíble cerco humano protagonizado por hombres y mujeres indígenas, duró 109 días, con las consecuencias de falta de alimentos y desabastecimeinto que ello provocó en los habitantes de La Paz.

Captura de Bartolina
En julio de 1781, los españoles recibieron refuerzos desde Charkas. Este ataque obliga a Tupak Katari a replegarse y Bartolina Sisa es capturada. Mientras la Virreina (también llamada así) Bartolina Sisa, se dirige al campamento de el Alto Pampajasi, sus compañeros la traicionan, y tras una emboscada concertada la entregan como prisionera de guerra. Es conducida a La Paz, en donde es recibida con una lluvia de piedras.
En terreno español, Bartolina es torturada pero se la mantiene con vida para usarla como una trampa para capturar a su esposo Katari. El 5 de octubre, sacan a Bartolina de su prisión y la colocan a pocos pasos del cerco humano, sin embargo, Katari envía a dos mensajeros que logran entregar alimentos, coca y oro a la cautiva.
El 12 de octubre, los Kataristas intentan inundar la ciudad desbordando la represa a orillas del cerro Achachicala, pero no obtienen el resultado esperado.
No fueron las armas, ni las batallas lo que hicieron caer a Bartolina Sisa y Tupak Katari, sino la traición. El 2 de julio de 1781, mientras ella se dirigía al campamento de El Alto de Pampajasi, sus acompañantes la apresan y la entregan a Sebastián Segurola como prisionera de guerra. Es llevada a La Paz donde es recibida con pedradas. Bartolina es torturada, pero se la mantiene con vida para capturar a Tupak Katari. Él también será traicionado y el 14 de noviembre de ese año es asesinado.
Ya muerta Bartolina Sisa, y no conforme con ello, sus verdugos descuartizaron su cuerpo y exhibieron su cabeza y sus extremidades en distintos lugares de los ayllus y caminos donde ella resistió con su lucha. Su cabeza fué clavada en la punta de una picota, “para escarmiento de los indios”, decían sus verdugos, y la situaron en Jayujayu-Marka, hoy provincia Aroma del departamento de La Paz. Sus extremidades fueron enviadas a Tinta-Marka, una comunidad situada en la actual república del Perú, donde también fueron exhibidas en sendas picotas.
Estos espeluznantes hechos de brutalidad, barbarie y salvajismo sin nombre, han dejado profundas huellas y cicatrices en nosotros, los hijos de las naciones originarias. Esas cicatrices marcadas por la heroicidad no solo de Bartolina Sisa, sino también de Micaela Bastidas, Gregoria Apaza, Kurusa Llawi, etc., son el genuino reflejo de la verdadera historia de los ayllus de la patria ancestral tawantinsuyana y del mundo indígena del Abya-Yala.

Volveré y seré millones
Pronto Tupak Katari es atacado por dos ejércitos, el de Reseguín y el de Segurola. Katari ordena la retirada hasta Peñas donde se encuentra con Miguel Bastidas, quien ya había desertado. Tomas Inkalipe, delata a Katari y facilita su aprehensión. El líder es conducido hasta Achachicala, rapado, coronado con una gorra de espinas y clavos, es paseado y expuesto para burlas. El 14 de noviembre de 1781 es masacrado. Amarrado a las sinchas de 4 caballos que lo descuartizarían, grita:
"Solamente a mí me matan, volveré y seré millones…."
después de arrancarle la lengua, los españoles lo descuartizan.
Un año mas tarde, el 5 de septiembre de 1782 Bartolina Sisa y Gregoria Apaza son llevadas desnudas a las calles de Chuquiago (La Paz) ambas son torturadas y atadas a la cola de un caballo con una soga al cuello y una corona de espinas. Para callar los gemidos de Bartolina los españoles le cortan los pechos. La arrastran por la plaza y le arrancan la lengua. Luego de morir en la horca, es descuartizada y su cabeza clavada en un palo y llevada a los ayllus y caminos testigos de su lucha, hasta dejarla en Jayujayu-Marka, hoy provincia Aroma del departamento de La Paz. No conformes con ello, sus enemigos envían sus extremidades a Tinta-Marka, una comunidad situada en la actual república del Perú.
En las historias de los pueblos hay personas que con sus acciones han plasmado de fuerza y heroísmo los momentos de conflicto. Seres que siguen vivos en la memoria y el presente de los pueblos. Es el caso de Bartolina Sisa, guerrera aymara que luchó contra la opresión occidental, cuya vida es hoy testimonio de la fortaleza de las culturas ancestrales. Una forma de recordarla es a través del Día Internacional de la Mujer Indígena que conmemora su muerte ocurrida un 5 de septiembre hace 223 años.
Una mujer, un nombre, un momento en el tiempo de las guerras. Es Bartolina Sisa recordada y admirada por todos los pueblos originarios de América por el ejemplo de fortaleza y valentía, que se manifiesta en su presencia en la lucha de los pueblos andinos contra los abusos de los españoles.
Una de las formas de homenajearla es a través del Día Internacional de la Mujer Indígena, establecido en el año 1983 durante el II Encuentro de Organizaciones y Movimientos de América en Tiwuanacu, Bolivia. La fecha escogida fue el 5 de septiembre, el mismo día en que siglos atrás, fue asesinada Bartolina Sisa, pues en su muerte se resume su vida y la vida de miles de mujeres indígenas: luchar por la existencia y la libertad de los pueblos ancestrales.
Hoy su ejemplo de lucha infatigable e irrenunciable queda por siempre grabado en el corazón de cada habitante del mundo indígena andino en particular e “inmortalizado para la perpétua memoria” del mundo indígena en general.
En 1983 se instauró el 5 de septiembre de cada año como el Día
Internacional de la Mujer Indígena. Esta fecha se adoptó en homenaje
a Bartolina Sisa, líder aymara que en 1782 fue masacrada al igual que
su esposo Tupak Katari, por luchar y defender la libertad de su
pueblo.

Desde esta tribuna enviamos nuestros sinceros saludos a todas las Bartolinas
modernas que luchan por cambiar el modelo político-social imperante, al igual
que en los tiempos aquellos del 1700 en que fuera brutalmente asesinada nuestra
hermana aymara Bartolina Sisa.

¡¡Jallalla Bartolina Sisa!!
¡¡Jallalla Mujeres indígenas!!
¡¡Jallalla Pueblo Aymara!


¡¡¡¡ VENCEDORES DURANTE MILENIOS !!!!
¡¡¡¡ JALLALLA KULLAKA BARTOLINA SISA !!!!

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